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Periódico de distribución gratuita. Año xx - N° 505 - NOVIEMBRE 2017

El Espacio Arturo Illia volvió a abrir sus puertas

Cultura, vejez y creatividad, derribando mitos y estereotipos

Social

2017-03-10 | Desde esta semana el Espacio Sociocultural Arturo Illia volvió a abrir sus puertas con diferentes propuestas y talleres culturales exclusivos para Adultos Mayores. Se inscribieron más de 1400 adultos que tuvieron la posibilidad de elegir entre 62 propuestas y
142 talleres. Además participarán de otras actividades recreativas y culturales como: microtalleres, encuentros intergeneracionales, paseos y viajes culturales.

La apertura de este tipo de espacios culturales pensados exclusivamente para A.M y su alta convocatoria demuestra que la creatividad y la cultura trascienden los tiempos cronológicos y las edades de las personas.

Existen cientos de estereotipos sobre diversos temas. La vejez es una etapa de la vida estereotipada a más no poder. En algunos lugares (más que en otros) existe la costumbre de ver la vejez bajo el estigma de una etapa de resignación y marginación total, en la que sólo se espera la muerte.

Los medios de comunicación a través de los cánones de belleza, juventud y éxito que promueven no hacen más que reforzar ese paradigma social impuesto y dejan de lado una realidad que solo pueden visualizar quienes transitan esta etapa de la vida o sus más cercanos.

Es indispensable un cambio de paradigma para lograr un rompimiento total con este enfoque y observar que la vejez es una época para disfrutar, redefinir situaciones y plantear planes de acción, que le permita a los Adultos Mayores mantenerse activos y motivados en la búsqueda de nuevas posibilidades. Pero por supuesto esto exigiría una transformación profunda en lo social y cultural.

Sigfredo Quintero, Máster en creatividad, hace mención a la historia de la humanidad y los viejos creativos que podemos encontrar:
Galileo, ciego seguía trabajando en sus investigaciones pasados los 60 años. Gandhi tenía 75 años cuando lanzó su última campaña por la independencia de la India. Picasso creó obras de arte hasta sus 92 años. Verdi a los 80 años compuso Falstaff. Cousteau exploró el océano hasta los 80 años. Miguel de Cervantes escribió su máxima obra a los 68 años. Goethe terminó El Fausto a los 80 años. Incluso cada lugar podría elaborar su propia lista de mayores que continúan vigentes en cualquier campo y seguramente sería interminable.

La creatividad puede surgir en cualquier edad y trae un efecto saludable en quién crea, una posibilidad de prolongar la vida bajo las condiciones de estar creando permanentemente. Creatividad es la combinación y transformación de elementos, para obtener otros novedosos, las personas mayores tienen un impresionante bagaje para lograr múltiples creaciones a partir de sus experiencias.

Es posible lograr un envejecimiento creativo, mediante el diseño de proyectos innovadores en cada contexto, que mantenga a los mayores en una permanente actividad mental, física y productiva.
Por esto, la formación integral de los adultos mayores ha venido adquiriendo cada día una mayor importancia. Es urgente reemplazar los modelos tradicionales.

Mi experiencia con adultos mayores a través de talleres de
Comunicación, Radioteatro y Fotografía transformó parte de mi camino. Me permitió descubrir desde una nueva mirada una etapa de la vida repleta de ganas, iniciativa, inquietud y creatividad. El horizonte que hoy vislumbro sobre la “tercera edad” está muy lejos de ser un “ocaso”. Posiblemente todo lo contrario, descubrí un alto nivel de consciencia creativa en todos los viejos que atravesaron estos años de mi vida.

El cuerpo envejece, pero no la actividad creadora del espíritu. La creatividad se puede desarrollar a cualquier edad y cuando se despliega adecuadamente puede transformarse en una actitud y en un hábito mental.

El arte, las ganas de disfrutar, emocionarse, sentir, pensar, imaginar y crear trasciende cualquier edad, genero, religión o clase social. Lo he experimentado a través de diversos talleres con adultos mayores a lo largo de estos 5 años. Retomando las palabras del español Enrique Pozón Lobato, “No se deja de crear al envejecer. Se envejece cuando se deja de crear”.