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Periódico de distribución gratuita. Año Edicio - N° 0 - OCTUBRE 2019

Oyarzábal, le reprochan una deficiente investigación en el crimen de Torres

Policiales

2019-02-21 | Después de tres horas de declaración el ex jefe de investigaciones de la policía, Gustavo Oyarzábal, habría respondido sobre la sospecha de una deficiente investigación en el marco del crimen Claudio Torres. El policía también fue puesta en la mira de los sabuesos por una supuesta colaboración en el lavado de activos.

Cuando el 7 de febrero fue detenido el ex jefe de investigaciones Gustavo Oryazábal la noticia causó sorpresa entre propios y extraños. El policía había sido retirado una semana antes de la fuerza y era la cara visible de la investigación por el crimen mafioso de Claudio Torres, junto al fiscal Daniel Miralles.
Justamente, una de los motivos de la detención, es que Oyarzábal habría actuado de manera deficiente en la investigación del homicidio. De ser así la Justicia Federal debería de tener información muy contundente porque cuántas investigaciones deficientes se llevan a cabo en la ciudad y no hay consecuencias para sus responsables.
El otro hecho por el que está detenido es que eventualmente podría tener alguna vinculación en el lavado de dinero producto del narcotráfico.
La investigación del crimen de Torres está a cargo de la justicia provincial, esto es, la comenzó el fiscal Daniel Miralles, y ya sin Oryazábal, la continúa el fiscal Fernando Moine. Y se abre otro interrogante, a los fiscales provinciales también le habrá parecido que Oyarzábal había realizado una investigación deficiente. Se trata de un homicidio complejo, teniendo en cuenta que la presencia de sicarios más la metodología empleada hacía pensar que más allá de quiénes fueron los que dispararon había que determinar quiénes eran los ideólogos. En ese marco, la principal hipótesis que se comenzó a barajar por la actuación de policía es que se habría tratado de una pelea entre bandas narcos locales.
La situación de Oryazábal es confusa, o al menos fue desprolija. Cuando los primeros días de enero le comunican el retiro, su superior no sabía nada y preguntó en Córdoba que había pasado. Le dijeron que la medida se iba a analizar pero que siguiera trabajando. Pero una semana antes de que la Federal lo detuviese le informaron que efectivamente pasaba a retiro. Desde el gobierno señalaron que nada era extraño y que sólo se cumplía con lo ya decidido como se hace cada vez que se hacen cambios en la policía.
Los argumentos defensivos de Oryazábal tienen lógica: él es un subcomisario que cumple órdenes. Y toda su actuación para encontrar al culpable del crimen fue cumpliendo órdenes de sus superiores. Pero un dato interesante es que a Torres lo atacaron cerca de las 21 y el fiscal Miralles se enteró del hecho el día después.
En cuanto al posible lavado de dinero del subcomisario no trascendieron las pruebas que tendría el Juzgado Federal, pero desde su defensa señalaron que se trata de un policía con vida austera, su departamento no denotaría gastos ostentosos, debe dinero, su ex mujer vive en una casa modesta en calle de tierra. Sin embargo, ninguna detención, y menos si parte del Juzgado Federal, es arbitraría y sin elementos que lo justifiquen.
Su abogado Jorge Johnson informó que dada su experiencia pudo observar que en las tres horas de declaración de su defendido, el policía se mostró seguro y contundente, y pudo explicar cada una de las preguntas realizadas por los federales.