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Periódico de distribución gratuita. Año Edicio - N° 0 - OCTUBRE 2019

Preocupación entre los vecinos de Alpa Corral y Albahacas

Regionales

2019-02-21 | Desde hace un tiempo, especialmente este verano, vecinos de Alpa Corral y Las Albahacas han visto transformar parte de su realidad: la notable presencia de droga entre algunos de sus habitantes y visitantes.
Quienes se han tomado el trabajo de interesarse en el tema porque aman las villas y quieren que siga siendo el lugar tranquilo y familiar que han sido desde décadas se comunicaron con Otro Punto para manifestar su preocupación.
No es por el hallazgo de propiedades del asesinado Claudio Torres el motivo de su preocupación, ya que según conocen, el hombre no habría comercializado sustancias en el lugar. “Torres le prestaba plata a algunos vecinos de Alpa Corral y si estos no se la devolvían se quedaba con terrenos o con casas, pero no era el negocio de las sustancias el que habría ejercido en Alpa Corral”.
Lo que se evidenció este verano según los vecinos es:
- Hay muchas familias que tienen propiedades en la Villa, cuyos padres son consumidores de sustancias ilegales, y este hábito se ha trasladado a sus hijos.
- En los pueblos turísticos cuando llegan chicos de otros centros urbanos a pasar sus vacaciones, también vienen con la costumbre de consumir sustancias ilegales.
- La comunidad, especialmente la más joven, se ha familiarizado con la presencia de droga en el lugar.
-Aunque hay rumores de vecinos foráneos que se instalan en la Villa a realizar una actividad legal, su estilo de vida no se condice con lo que reflejan sus comercios.
-Sin embargo, no tendrían a nadie plenamente identificado como el responsable de llevar la droga a la villa.

En Las Albahacas
En Las Albahacas la situación es diferente. Desde hace un tiempo se habría radicado allí una familia de origen riocuartense que ha alterado la tranquilidad del lugar.
Los vecinos de toda la vida le ponen nombre y apellido pero se trata de gente grande, que no realizarán una denuncia policial concreta, pero que sí cuentan que se han producido desde robos a las propiedades, peleas entre bandas, y claro está, la presencia de droga.

La inquietud de los vecinos es un llamado de alerta. Las dos poblaciones han sido el paraíso para muchas familias que siempre se han sentido seguras y cuidadas, donde los jóvenes podían andar con absoluta libertad sin peligros significativos, lejos de las frenéticas fiestas de otras urbes y donde la droga no tenía presencia significativa salvo en los que, instalados en su casa, consumpian socialmente un fin de semana alguna “cosita” sin molestar a nadie.